dissabte, 19 de desembre de 2009

¿SÓLO? ...ESTRÉS

Solemos decir que estamos estresados con demasiada facilidad; cuando estamos cansados,en ocasiones o cuando tenemos poco tiempo.

Hoy he tenido un encuentro diferente con el Sr. estrés, le he conocido personamente y la verdad, no me ha resultado nada agradable.

Hace días que me ronda, sabía que estaba mal pero teniendo en cuenta las circunstancias que me rodean últimamente no me parecía nada fuera de lo normal. A parte de los desarreglos menstruales por los que ya he pedido cita al ginecólogo, llevaba un par de semanas con ganas de llorar, tristeza, dolor de cabeza (a esta última no le daba ninguna importancia, estoy acostumbrada a la cefalea tensional) etc. pero lo más destacable era la dificultad de concentración, sobre todo cuando alguien me hablaba, era como si sus palabras chocaran contra mi frente y por más que intentaba poner atención, no lo conseguía , lo que me provocaba una sensación muy desagradable de frustración, sobre todo, en el aspecto profesional. Pero cómo estoy acostumbrada al ritmo "loco" de mi vida intentaba relajarme pensando que cuando pasara la "mala época" que estoy atravesando todo cambiaría.

Pero hoy, hoy sí que me he asustado:

tenía una reunión con un cliente importante, (suerte que nos une una relación de años y nos conocemos bien) después de terminar con los temas que teniamos pendientes, mi diccionario mental ha empezado a descodificarse y era incapaz de encontrar las palabras adecuadas, era consciente de mis lapsus y él también, así que cuando se me ha quedado mirando con dos interrogantes en los ojos, le he dicho:

- "Perdona, no sé que me pasa..."
-No te preocupes, sé por lo que estás pasando.

Me ha tranquilizado su comprensión. He subido en el coche dispuesta a volver a la oficina. Sonaba una canción y he comenzado a cantar "...y ahora lloras..." tres simples palabras que sabe pronunciar cualquier niño de tres años...pero yo no podía:

" y orara rollas"
" y raore oroas"
"y lloora horoas"....

No exagero ni un ápice al decir que durante diez minutos de camino, no he conseguido pronunciar bien esas tres palabras. ¿Qué me estaba pasando? seguía intentando concentrarme, visualizaba esas palabras escritas y las decía lentamente en voz alta , pero eran otras muy distintas las que salían de mi boca. Cada vez estaba más nerviosa y angustiada. He llegado a la oficina buscando el consuelo y la ayuda de mi compañera de trabajo, había una cliente. En cuánto he llegado se ha dirigido a mí, pero yo no quería hablar porque por lo visto había perdido esa facultad, y simplemente he sonreído, pero al final ha preguntado y no he podido evitarlo, he contestado lentamente intentando que no me ocurriera pero me era prácticamente imposible pronunciar bien y mi lenguaje resultaba completamente carente de sentido. Y otra vez , cómo he podido : "perdón , no sé que me está pasando..." La Señora me ha sugerido que fuera al CAP diciendo que podía ser estrés" Así lo he hecho.

Nunca, jamás, había pasado tanta vergüenza, aunque hoy no me resultaba nada divertido.

Cuando he llegado ya había recuperado un poco el habla pero al entrar en el edificio, no lo he reconocido, he pensado: Uy! ¿qué pasa aquí? ¿han hecho obras? ¿Por donde se entra ahora? Dudas que han durado el tiempo que dura ese pensamiento porque enseguida me he dado cuenta de que todo seguía igual que antes. He pensado que aquella confusión mental, tal vez tendría que ver con el alzheimer.

La doctora me ha tomado la presión: 19.8/ 13

Ha empezado a hacerme preguntas personales y yo se lo he soltado todo, entre temblores, lágrimas y vergüenza. Una hora y media de visita. (Un encanto de persona, cualquier día le regalo un ramo de flores!)

Me ha tranquilizado descartando cualquier tipo de disfunción cerebral, derrames, embolias ,apoplejías etc (el derrame era lo que yo más temía) y me ha dicho que era estrés.

Al acabar la visita, ya más tranquila me ha vuelto a tomar la tensión y ya había bajado a 17/9.
(Y ahora, a estas horas de la madrugado ya estoy a 13/7).

Me ha recetado "tranxilium", siempre me he negado a tomar este tipo de medicamentos pero hoy, me ha faltado tiempo para ir a la farmacia y tomarmelo sin ningún reparo.

Después he llamado al servicio de urgencias de la mutua y también a un neurocirujano amigo mio y me han dicho exactamente lo mismo que la Dra. de cabecera.

No tenía ni idea de que el estrés pudiera provocar estos síntomas. Realmente me he "acojonado" y me he sentido francamente mal, creo que hoy puedo entender mejor a las personas que se sienten frustradas por los primeros efectos de enfermedades cómo el alzheimer, entre otras.

A partir de ahora, creo que no volveré a decir que estoy estresada con tanta ligereza.

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